Matas los saca a la calle
19 Marzo 2007
Cerca de 50 mil urbanizadores ilegales –y no descartemos que entre ellos figurara algún fumador– se manifestaron el sábado por las calles de Palma. Dado que no hay ningún motivo para que la política de comunicación del Govern sea más racional que sus desatinos urbanísticos, combatió la convocatoria con gasolina. Flaquer nos descubrió el viernes que la proutesta respondía a “una estrategia electoral”. No me diga. ¿Hace falta ser conseller para llegar a tan sabia conclusión, sólo te hacen conseller cuando solemnizas lo obvio, o has de doctorarte en el Rasputín para destilar ese grado de análisis?
Matas, que también ha enriquecido su prosopopeya desde que se le impuso el toisón de Gran Duque de Ucrania o Rasputín II, recalcó que la manifestación pretendía un “cambio de sillas”. Otro prodigio de evaluación, nunca dejarán de asombrarnos. En efecto, es proubable que haber patrocinado la destrucción sistemática de Balears intranquilice a una parte de la población, que prefiera una opción más atenuada. Por tanto, no hay que restar mérito a la capacidad de movilización del Govern. Matas sacó a la calle a 50 mil personas.
La convocatoria de la manifestación disponía de menos medios que los invertidos por el PP en desacreditarla, en la proporción de diez a uno. Se produjo además en la apoteosis de la presencia pública del president confirmando que, en cualquier faceta de la vida, es preferible no salir en IB3 si se quiere mantener un prestigio mínimo. La afluencia lograda por el Govern también demuestra que una porción considerable de la opinión pública distingue entre un gallinero y Andratx donde, si la fiscalía no lo hubiera remediado, Hidalgo sería hoy el arma de destrucción masiva de Matas. Los aviones subvencionados que sobrevuelan la isla deberán encontrar objetivos más sustanciosos, el Govern pensaba que engañar a la población era tan sencillo como liquidar el paraíso. La extrapolación política de lo ocurrido el sábado es inmediata, pero la historia de Mallorca la prohíbe de modo terminante.
