Poca fe, Zapatero
28 Marzo 2007
Nuestros vecinos españoles –en su gala televisiva del martes, Zapatero circunscribió la España no peninsular a Ceuta, Melilla y Canarias– andan alborotados por una sobredosis de cafeína. Es la droga más barata que existe, pero en Tengo cien preguntas para usted el presidente erró por defecto, como cuando estaba en la oposición y siempre se quedaba corto de café. En Mallorca, 80 céntimos la taza suena a broma, porque aquí todo cuesta el doble. Los billetes de 500 euros fueron creados para abarcar los precios locales, y no es raro que vivamos en la geografía donde más abundan, un papel ideal para pagar el mobiliario de mansiones y palacetes. Hasta la corrupción sale más cara en la isla, como sabe cualquiera que haya intentado comprarse un político.
Si logras reunir 80 céntimos en Mallorca, los tiras, porque no te pagan ni una alcachofa. Con todo, la deficiente estimación del precio del café puede ocasionar una manifestación sabatina del PP, un millón de convocados al grito de “Zapatero, hombre de poca fe”, “Presidente, cafre con leche” y “Por un comercio justo, cumplimiento íntegro de los precios”. A fin de evitar traspiés, Rajoy exigirá que los cien interrogadores de su programa sean mallorquines, para garantizarse un 96 por ciento de preguntas favorables.
El político más sedante ha sido derrotado por un excitante. La conmoción no demuestra que la población controla sus gastos hasta el punto de conocer al céntimo el precio de un café, sino que sólo controlamos el precio de un café que podemos pagar. Simultáneamente, nos atrevemos a contratar hipotecas de centenares de miles de euros, de los que jamás dispondremos. Con un patinazo sobre los cafetales, el presidente ha desactivado temporalmente la tormenta caída sobre Otegi y De Juana. Zapatero necesita explotar su lado humano para gobernar, Rajoy ha de disimular que carece de humanidad para llegar a La Moncloa. Una vez completado el ciclo de líderes políticos, en los siguientes programas se interrogará a José María García y Belén Esteban. No todos notaremos la diferencia.
