El amigo Gadafi, terrorista
10 Diciembre 2007
Ya conocen la foto. Zapatero y Moratinos contemplan embelesados a Gadafi. Nos hallamos en la cumbre lisboeta de Europa sobre Africa, al día siguiente de que nuestros gobernantes juraran el exterminio de otros terroristas. El líder libio se ha disfrazado de Joaquín Sabina, con boina por bombín. Dado que la actualidad es el único fenómeno autocontenido –un desmentido a Gödel–, también existe un etarra apodado Gadafi. Perteneció al comando Vizcaya, en el que se encarta la asesina reciente de dos guardiaciviles. Las coincidencias no existen.
Nuestro amigo Gadafi fue el autor intelectual de sendos atentados aéreos, en los que mató a más personas que ETA en los últimos veinte años. En Lockerbie murieron 270, en Níger fueron 170. En el segundo, participó su propio cuñado. Los terroristas de hoy son los héroes de mañana. Siendo benévolos, decretaríamos que Zapatero o Sarkozy se mantienen firmes. Que han logrado el arrepentimiento del guía de Libia. Falso. El susodicho anuncia en Lisboa, para deslumbrarlos, que “es normal el recurso al terrorismo”. La hipertrofia del vocablo terrorista es una etiqueta-trampa. Ningún periódico extranjero de relumbrón se lo adjudica jamás a los etarras. Tampoco en tiempos del salvapatrias Aznar.
Admitamos que Bush bombardearía con ganas a todos los integrantes de esa foto, empezando por Zapatero y Moratinos. Reagan ya hizo lo propio con la jaima de Gadafi, pero sólo consiguió matar a su hija. Por aquel entonces, el libio era un terrorista a secas. Lo redimieron las indemnizaciones. Pagó nueve millones de euros por cada víctima de Lockerbie. El petróleo disuelve el terror. ¿Lo duda usted? El ochenta por ciento de los causantes del 11-S eran ciudadanos saudíes, por lo que bombardeamos Afganistán. La autoridad competente decide cuáles son los atentados repudiables en cada momento, para que no se emitan condenas inoportunas. Además de hermanarse con Gadafi, Europa va a venderle armas. Puedes ser terrorista, pero únicamente si tienes el dinero suficiente para pagártelo.
