La prensa lava más amarillo
28 Marzo 2008
Aceptamos como premisa inicial que Rodrigo de Santos ha dañado al PP, aunque menos que los candidatos que se ha autoinfligido ese partido en las dos últimas elecciones. El concejal también ha sido tóxico para la imagen de Palma, aunque ese perjuicio traiga al fresco a la derecha. El escándalo podría haberse evitado, por ejemplo, si la presión ciudadana intermediada por la prensa hubiera llamado la atención sobre el estilo de vida del teniente de alcalde, difícil de conciliar con sus prédicas y responsabilidades.
Aceptamos como segunda premisa que la prensa es un virus, pero cuántas gripes han permitido detectar y reparar enfermedades de mayor calado. Volviendo a nuestro negocio, no duele tanto la existencia de los tabloides como su acierto. Cuando el político ya ha sustraído, es demasiado tarde para todos. Y llegamos así a la premisa tercera. Se nos insiste en que sólo el malgasto de dinero público permite escribir sobre el concejal de Cort. ¿Nombraría mañana el PP responsable de Urbanismo a Rodrigo de Santos, aunque ahora mismo se demostrara que el trasiego con la tarjeta de crédito fue lo único que nunca ocurrió? Entonces, tampoco debió designarlo hace cinco años. Ni mantenerlo cuando se divulgaron sus andanzas, con sordina.
Para salvar la honra variable de la derecha, descubrimos que no importa que el responsable de la lucha contra la droga de un gobierno se drogue, o que haya vigías del urbanismo de un ayuntamiento que regenten una inmobiliaria. Y así sucesivamente, hasta suprimir el régimen de incompatibilidades. A cambio, hay que encarcelar al ciudadano que conduce con tres cervezas, aunque no haya herido a nadie. Extraña visión liberal. Llegamos así a la paradójica conclusión de que alguna advertencia hubiera alertado incluso a la orante e ignorante Cirer, enfrentada hoy a la triste dimensión de su figura. Unos medios de comunicación escandalosos evitan el escándalo, porque la prensa lava más amarillo. Es un dilema incomprensible para quienes la desean incolora. Hasta que la necesitan.
Leer películas de Azcona
26 Marzo 2008
Nunca se me hubiera ocurrido escribir un texto con pretensiones humorísticas, de no haber leído las películas de Azcona. Claro que nunca debí escribir un texto con pretensiones humorísticas, después de haber leído las películas de Rafael Azcona. Con todo, han sido más dañinos en su pertinacia los guionistas latosos que se creyeron capacitados para suceder a este campeón de decir lo máximo con lo mínimo. El cine norteamericano contemporáneo está escrito por analfabetos. Los iletrados españoles que se dedican a idéntica actividad son demasiado incultos para cocinar una papilla en condiciones.
La comedia se distingue de la tragedia en que la primera no puede ser aburrida. Azcona era una escapatoria de la España, o lo que sea, que retrataba con mejor precisión que los historiadores más afamados. El humor incurable surge de considerar a los seres humanos demasiado buenos para este planeta, y consiste en explotar a fondo ese malentendido. Salvo que “no hay humor en mi trabajo. No deformo la vida, la veo así”. Se desmentía de esta guisa, cuando pude entrevistarlo. Se trabajó la conversación más que yo, desde una liviandad cómplice. “Vamos a ponerlo mejor”. Siempre el respeto inmenso por las palabras.
Ha muerto el equivalente español de Billy Wilder. El guionista de Plácido desapareció de cuerpo entero detrás de su trabajo. En cuanto una persona excedía o ignoraba sus límites, entraba en su zoológico. Por ello, Rajoy es un personaje de Azcona, estremecedor en su sencillez. Prefiero sus guiones más divulgados, nunca vulgares, así en La vaquilla como en La escopeta nacional o ¡Vivan los novios! Nadie ha caricaturizado el turismo mallorquín como El verdugo. La risa a todos iguala, pero no podemos evitar que “la lágrima tenga muy buena prensa”. Condenados a los comicastros del club de la comedia, imaginaremos al escritor pensando carros blindados ecológicos, o a Bin Laden pontificando sobre la extinción de las ballenas. Procede despedirlo sin estridencias. En su voz, “me niego a revolcarme en el sufrimiento”.
El shock de Chiki
24 Marzo 2008
El festival de Eurovisión no tiene honra que lavar. Por sí solo, el historial de este certamen musicofecal justificaría la aceleración de la imparable islamización de Europa. En Irán o Arabia Saudí programan esplendorosas lapidaciones para fenómenos como Rodolfo Chikilicuatre, el ser más indiscutiblemente hispánico desde la aparición de Torrente. Por lo tanto, moderaremos desde ahora mismo nuestras críticas a las civilizadísimas Teherán o Riad, y reconoceremos que la idiosincrasia de la vecina España se halla perfectamente esbozada en la canción Baila el Chikichiki. El citado país no recordaba una conmoción eurovisiva semejante desde los años sesenta, cuando Joan Manuel Serrat decidió blasfemar en catalán su La la la, título que no otorga precisamente un pasaporte literario a la Real Academia.
En una de las disgresiones teóricas que nos han concedido fama, anotemos que la edad moderna le debe más horas de felicidad a la música que a la medicina, especialmente en el terreno terapéutico. Pues bien, cómo quejarse de que el rock&rollo se concentre en el Chikichiki, una vez que aceptamos que el verso fundacional del rock&roll se traduce por “A-wop-bop-a-loo-lop a-lop bam boo”, según leemos en el evangélico Tutti Frutti de Little Richard. Somos los hijos de esa melodía, no pretenderán que nos despistemos con Wágner, salvo que nos obliguen a escucharlo en el ascensor.
El shock de Chiki llega al punto de que Raffaella Carrà, matrona del esperpento, considera excesiva la tonada. La campaña de descalificación no nublará nuestro juicio. De Chikilicuatre estamos oyendo las mismas cosas que de Joan Miró, y por idénticos motivos. Este intérprete ha situado a España a la altura del Kazajastán de Borat, respetando la norma de que una canción con buen gusto es un contrasentido en Eurovisión. En consonancia con los tiempos que corren, agradecemos a TVE que haya exigido una depuración de la letra del Chikichiki –qué vibrantes estrofas para un himno español–, hasta que pueda ser cantada sin sonrojo por Sonsoles Zapatero.
No quiero saber más del PP
20 Marzo 2008
Quién es la única política de Occidente que presentó ante un parlamento democrático los dispendios en un prostíbulo como gastos oficiales? Rosa Estarás, vicepresidenta entonces del Govern, y presidenta hoy del PP balear. ¿Quién es el único político de Occidente que ha firmado como oficiales los gastos en un prostíbulo? Joan Flaquer, conseller de Turismo antes y después del escándalo, hoy diputado del PP. ¿Quién es el único político de España condenado en firme por un delito electoral que obligó a cambiar la ley que rige los comicios? Jaume Font, ex conseller de Medio Ambiente y hoy diputado del PP. ¿Quién es la única alcaldesa de Palma que no se enteró de que su segundo se gastaba una fortuna en prostíbulos? Catalina Cirer, del PP.
¿Quién es la política para la que trabajó Mapau, tras su contratación por un tribunal que la examinó presencialmente en Palma mientras ella se hallaba en la Argentina, y que carece de nobleza para salir en defensa de los funcionarios que serán juzgados por cumplir órdenes? Rosa Estarás, presidenta del PP. ¿Quién envió a los funcionarios ahora procesados el currículum de la examinada en ausencia? Jaime Matas, presidente del Govern y del PP en el exilio. ¿Quién estaba al frente de la empresa contratante? Pere Rotger, presidente del PP en Mallorca. ¿Qué político pasará a la historia por haber alertado al acusado del mayor delito de corrupción de Balears de que iba a ser detenido, después de haber mantenido numerosos contactos con él? José María Rodríguez, secretario general del PP.
¿Qué partido ha conseguido que una tercera parte de sus altos cargos municipales estén imputados? El arriba citado. Todos los nombres aquí mencionados son indispensables para la regeneración ética del PP. Es su problema. Personalmente, sólo reclamo una amnistía mediática. No quiero conocer más casos escabrosos de un partido que ha agotado nuestra insaciable sed de escándalo. Abogo para que el Pacto se inicie pronto en las artimañas criminales. Acabemos con la hegemonía en la corrupción.
Aznar prepara el 2012
19 Marzo 2008
Aznar entra en campaña. El presidente perpetuo del PP prepara las generales de 2012. Para ello, en una entrevista con la BBC –cometida en perfecto inglés de Serrano– esgrime los mismos argumentos que le han hecho perder dos elecciones consecutivas a su partido, y sólo una semana después de la segunda. Existía el riesgo de que la guerra de Irak caducara antes de los próximos comicios, por lo que el ex presidente ha reivindicado la matanza y su ridículo papel en ella. Cualquier día volverá a plantear la autoría del 11-M, que será otro de los ejes de la candidatura popular de aquí a cuatro años.
En el quinto aniversario de una invasión que ha matado a cien mil civiles iraquíes –han sido liberados a muerte, la liberación más literal que cabe imaginar–, Aznar concluye que los supervientes, y tal vez incluso los fallecidos, están mejor que con Sadam. Se encuentran indiscutiblemente más anchos, si sumamos el exilio masivo de refugiados a los países vecinos. Cuando Rajoy se desgañitaba gritando que en España “no cabemos”, ¿estaba propugnando una solución a la iraquí? De momento, el belicista ex presidente ha aplazado los planes de instalar su residencia en Bagdad.
Aznar no sólo se ha hecho demasiado radical para Bush, al declarar que la situación en el país asiático “es muy buena”. También acaba de desmentir a Rajoy, el cual quiso convencer a los telespectadores de que el impulsor de la guerra de Irak era el PSOE, con el resultado electoral de sobras conocido. El ex presidente se contuvo en el último momento ante los micrófonos, porque el cuerpo le pedía declarar que la situación en Irak es mucho mejor que en la España de Zapatero. La insurgencia iraquí celebró las optimistas declaraciones del político español matando a 36 personas en un atentado. La entrevista demuestra que Aznar es tan previsible como Rajoy, pero por las razones equivocadas. Con todo, lo más llamativo es la perplejidad de su interlocutora británica, convencida de que “este hombre habla tan mal inglés que no sabe lo que está diciendo”.
De Santos, sin sexo
18 Marzo 2008
Si Rodrigo de Santos hubiera invertido ocho millones de pesetas de las arcas de Cort en la reforma de su casa –un gasto corriente entre políticos mallorquines–, la polvareda se hubiera reducido a algunas páginas somnolientas. Por tanto, estamos hablando de sexo, y esta deflagración genital es concelebrada por la prensa, por sus consumidores y, sobre todo, por quienes se escandalizan hipócritamente de que el caso reciba tanta atención como las exhibiciones religiosas de su protagonista. En nuestra civilización interconectada, la única forma de oponerse a un suceso consiste en abstenerse del mismo. Cualquier participación, y especialmente si es en contra, sirve de combustible. Escribir que no hay que escribir del asunto es escribir del asunto.
Abundan también las monsergas sobre la intimidad. Cuesta confinar a la vida privada las actividades que un político decide abonar con fondos públicos. Asimismo, se vende a Rodrigo de Santos como un hombre modélico, que ha protagonizado un desliz –inducido claro está por satánicas sustancias de izquierdas–. El Rasputín sería otro desliz y, deslizándose por esta senda, cabría preguntarse cuántos casos debe sufragar la ciudadanía para que la prostitución subvencionada se catalogue como un hábito del PP.
Descontando el sexo, la jaculatoria más pasmosa destaca que Rodrigo de Santos fue un excelente gestor. Imaginemos que procediera explicar el sarcasmo, porque ésta también nos la sabemos. Enlaza con la línea argumental de que el Túnel de Sóller fue el único caso de corrupción del Govern Cañellas, cuando sólo fue el único investigado. Uno de uno es el cien por cien. Hasta la fecha, se ha examinado un capítulo de la impresionante labor del concejal del PP, y estaba podrido. De los restantes aspectos de su trabajo no hay constancia en un sentido u otro, pero lo ocurrido debería entibiar el entusiasmo de sus cruzados. Por fortuna, todos coincidimos en la presunción de inocencia, en el sentido de que sólo un espectador inocente no se revestiría de suspicacia ante una gestión así.
Lo que Cirer sabe de Santos
14 Marzo 2008
El 10 de octubre de 2004, anotábamos en esta página que tanto dolor nos ha causado: “Jaume Santandreu alude en Crónicas Marcianas al político mallorquín que había reservado el local donde él acudía a relajarse, metafórica y sexualmente hablando. Pueden imaginarse que cientos de personas me abordan por la calle, en busca de más información. Si leyeran esta sección y cruzaran datos con el irredento capellán, tendrían una respuesta que no sale del ámbito eclesial. Al susodicho le asiste todo el derecho a entretener su ocio como le pluga, salvo cuando pontifica después sobre los valores familiares o la perversidad intrínseca de la homosexualidad. No frecuento los mismos locales que Santandreu y el político citado”, y blablablá. Por supuesto, en aquel momento no sabíamos quién pagaba las facturas. El 13 de junio de aquel mismo año, habíamos advertido de que “vecinos de El Terreno se lamentan de la proliferación de locales de alterne masculino en su barriada. Les propongo que denuncien la situación a las autoridades. Me aseguran que la posibilidad de que intervengan es nula”. Fechábamos además una sonada fiesta blanca en Alfredo’s, el 10 de mayo. El resto es historia.
Cuando ustedes lean esto, ya se hallarán al tanto de lo ocurrido con Rodrigo de Santos, el concejal del PP que fue puesto como parangón de honestidad y catolicismo, por lo que es lógico hasta cierto punto que sufragáramos sus deslices en tan intachable conducta. Sin embargo, lo importante ahora es averiguar qué sabía Catalina Cirer, a la sazón comentarista deportiva y alcaldesa de Palma. En su comparecencia de ayer, señaló que lo ocurrido retrataba a un “desconocido” para ella. Nos sorprende su sorpresa, porque no coincide con numerosas informaciones que hemos recogido a lo largo de los años. Para refrescar datos, hablo con Santandreu. “Se lo hice llegar a Catalina Cirer, porque esa conducta podía estallarle en las manos. Me consta que ella lo sabía”. Y si no, ¿por qué se reía aquel día en el bar frente al Parlament, en vez de tomar alguna precaución?
Gracias, Marisol
13 Marzo 2008
Querida Marisol Ramírez, candidata rojiverde por Balears a las elecciones en la vecina España:
Tenías que perder para justificar este artículo, porque sólo un sacrificio estéril iba a merecer el agradecimiento que desde aquí te curso en cursi. Me dirás que debería haberlo escrito hace una semana, pero no quería que perdieras ni un voto por mi culpa. Hiciste política desde un micrófono del que vivías pendiente, y has creado periodismo –”Això no és un debat”, la descalificación de la prensa sumisa– desde tu candidatura partidista. Conociéndote, ibas a elegir las siglas y el momento más difícil. No me extrañaría que Llamazares votara a Zapatero después de pedirle un ministerio, y tú misma has sido engañada por más de una votante que te juró su apoyo, para largarse a continuación con el cejas enhiestas.
Ya sólo me interesan los esfuerzos baldíos. No me distrae el punto de dilettantismo y de vanidad no correspondida que descuento en tu candidatura, ni las insinuaciones sobre tu fortuna. Yo también creo que tu boda con un miró es una traición de clase –una traición a la clase miró–. Dado que has sido más investigada que los aspirantes de partidos duchos en la corrupción, cada uno de tus votos te pertenece. ¿Cuántos sufragios habrían reunido Garcias y Salom de haberse presentado en solitario, sin el caparazón de PSOE y PP?
Has protagonizado la única campaña electoral que he seguido con interés. Después de aplaudirte me fui a votar a Rajoy –soy la única persona que te mintió para elegir esa opción–, porque sabía que hacerlo presidente era la peor jugarreta que cabía infligirle. Que mi deserción no te duela. En una performance de dos semanas, has integrado tus pasiones teatrales, radiofónicas y políticas en una estimulante síntesis. A cambio, has aprendido que votamos sacando a pasear nuestros peores instintos. Por todo ello, gracias, Marisol. (Visto que eres más perversa de lo que tu papel te obliga a representar, pensarás que te ensalzo para no celebrar a Pere Sampol. Cuánto te cuesta equivocarte.)
Rajoy, a Miami en Air Matas
10 Marzo 2008
La única explicación alejada del esoterismo, para la victoria por votos del PSOE balear en el 9-M, es la presencia de James Matas en Mallorca durante la aciaga jornada. Las personas que huyen de la isla deberían mostrar un mínimo de coherencia, y no regresar continuamente para desconcertar a los resistentes. Por citar un ejemplo paralelo al president del PP que más elecciones ha perdido en la historia de Balears, los anticastristas de Miami no andan enredando por La Habana en los fines de semana. El exiliado debe respetar la etiqueta de su condición.
Sin embargo, no hay Matas que por bien no venga. El desastre del PP, así en Madrid como en Palma, nos permitirá finalmente encontrarle una ocupación al líder providencial que se quedó en líder provincial. A lo largo de los próximos días, se desatará una estampida de dirigentes populares hacia geografías más acogedoras. Mister James impulsará un puente aéreo desde las ciudades de Palma y Madrid, hacia el Miami donde ha encontrado refugio como inmigrante sin cualificación. Le sobrará clientela porque, mientras los analistas de pago defienden a Rajoy entre dientes, la turbamulta ya ha decidido que el candidato popular que más elecciones ha perdido a escala estatal debe desaparecer cuanto antes del santoral. La imagen del futuro ex presidente del PP, subiendo al avión con su niña a cuestas, será la mejor estampa promocional de Air Matas.
Los asistentes al acto fúnebre del PP en el Palas Atenea –no, Escarrer sólo comparece cuando ganan los suyos– aseguran que Matas repartió en el hotel las primeras tarjetas de embarque para su línea de bajo coste. Gracias a esta previsión, ya cuenta con un pasaje María Salom, la defensora más auténtica de la familia tradicional. También viajarán José María Rodríguez, si se logra despegarlo de su inseparable Hidalgo, y Rosa Estarás, que volará en clase jurista tras haber presumido de esa capacitación en una entrevista, aunque sólo una errata explica que no apareciera su verdadera advocación profesional de turista.
Jornada de reflexiones
8 Marzo 2008
Las elecciones dan que pensar, pero no necesariamente en ellas. Uno de los errores del sistema electoral español se cifra en la incorrecta ubicación de la jornada de reflexión. Lo lógico sería que siguiera al voto, en lugar de precederlo. El cariz del sufragio imprime carácter desde la cuna, y sólo varía en el caso de entablar un desafortunado matrimonio con una persona de ideología antagónica. Por tanto, votar no requiere de cavilaciones excesivas. Ahora bien, la enorme tarea de decidir el destino de un país con varias naciones dentro, y la conciencia de que se forja con la agregación milagrosa de millones de papeletas como la nuestra, deriva por fuerza en una incertidumbre existencial, que sólo un ramillete de reflexiones pueden sosegar. Desde la militancia en el periodismo como servicio público, ahí van unas cuantas docenas:
Desligada: “Lo peor de morirse fue cuando le pidieron que desconectara el móvil”.
Preparatoria: “Lo dejé todo para que me abandonaras”.
Veloz: “Es más rápido propagar mil mentiras que averiguar una verdad”.
Argumental: “Dedicó más tiempo a lamentarse de que no le entendieran que a explicarse”.
Retrasada: “Para sobrevivir, hay que llegar el último a la meta”.
Ficticia: “La sobredosis de realidad se llama ficción”.
Asiática: “Los chinos nos engañan como a chinos”.
Implosiva: “La bomba atómica nace de una explosión hacia dentro, no subestimes el poder de la introspección”.
Insultante: “No hay insulto más despiadado que un elogio insuficiente”.
Derrotista: “Todo éxito preludia un fracaso. La viceversa es falsa”.
Igualitaria: “No todos los políticos son iguales, algunos pierden las elecciones”.
Frontal: “Es preferible tener a los necios enfrente que de tu parte”.
Desprotegida: “La felicidad no te protege de las desgracias”.
Desorbitada: “Nadie me disuadirá de pensar que un vendaval aumenta la probabilidad de que la Tierra se salga de su órbita”.
Nostálgica: “Añorar los tiempos en que sabías sufrir por amor”.
Deshabitada: “El problema no es la Utopía, sino sus habitantes”.
Abismal: “Cuando caminas al borde del abismo, el segundo paso es menos excitante que el primero”.
Bienhumorada: “Se necesita sentido del humor para apreciar el sinsentido del humor”.
Denigrante: “El peor insulto no es ‘muérete’, sino ‘envejece’”.
Exhausta: “Vaciarse es agotador”.
Invidente: “Tantos esfuerzos para hacerte invisible a un mundo ciego”.
Iterativa: “No hay personas que vivan largo, sólo personas que mueren varias veces”.
Templaria: “La religiosidad contemporánea se concentra en los aviones”.
Inocente: “La suerte de Cataluña, que nunca tiene la culpa de lo que le ocurre”.
Espantosa: “Los cobardes espantan a los valientes”.
Cromática: “No se puede pintar de verde un agujero negro”.
Perdurable: “La década de los años sesenta cumple sus primeros cuarenta años de vigencia”.
Sexual: “Nada hay más erótico que la pornografía”.
Cumplimentada: “La ignorancia de la realidad no exime de su cumplimiento”.
Antropomórfica: “El exceso de seres humanos deshumaniza al planeta”.
Canturreada: “El periodismo consiste en tararear la Historia”.
Ecuánime: “Era esencialmente fiel, tanto a su pareja como a sus amantes”.
Narcótica: “A una pareja le cuesta años conseguir la compenetración suficiente para dormir en habitaciones separadas”.
Dialogante: “Hablo a extraños porque no escuchan”.
Coronada: “Los periodistas han abdicado frente a la Corona”.
Profética: “El futuro sólo existe en las profecías”.
Creacionista: “Si Dios nos quisiera virtuosos, no nos hubiera hecho humanos”.
Normativa: “Tu presencia en el mundo crea las normas de las que quieres liberarte”.
Acobardada: “El valiente ignora su valentía. El cobarde defiende su cobardía”.
Latina: “Todos los caminos conducen a Roma, pero algunos son más anchos”.
Solitaria: “Cada vez necesitamos tener más gente alrededor para sentirnos solos”.
Acrítica: “¿Por qué habríamos de preferir a quien nos quiere sólo a nosotros, frente a quien nos elige para formar parte de su cuidada colección?”
Próxima: “Ningún gran hombre lo es para su ayuda de cámara, porque ningún ayuda de cámara es sólo eso para un gran hombre”.
Geográfica: “Cuesta comportarse como adulto en la tierra donde fuiste niño”.
Narrativa: “Los animales no se rebajan a contarlo”.
Comparativa: “Las cosas iguales no son comparables”.
Mediada: “El número de personas que se creen por encima de la media está por encima de la media”.
Cafeinada: “Había tomado tanto café, que bebía coca-cola para disminuir la concentración de cafeína en la sangre”.
Abstencionista: “Las elecciones nos igualan a nuestros políticos”.
Etílica: “La seguridad no aumenta si también se somete al coche a controles de alcoholemia”.
Eterna: “Siempre nunca acaba de llegar”.
Externa: “La vida eterna no es vida”
Alterna: “La vida eterna incluye a los demás”.
Soñada: “Todos los hombres desean alcanzar la viuda eterna”.
Pía: “Añorar los tiempos en que sólo había una religión verdadera”.
Preservativa: “Si fuéramos espontáneos, los demás no sobrevivirían”.
Juvenil. “La izquierda es la derecha prematura”.
Inconsciente: “La izquierda es la derecha que no lo sabe”.
Residual: “La derecha es lo que queda de la izquierda”.
Posibilista: “La derecha es la izquierda posible y con posibles”.
Huidiza: “Una persona activa es una persona pasiva en fuga”.
Retornable: “Lo peor de los elogios es tener que devolverlos”.
La verdad no es para tanto
6 Marzo 2008
La verdad es fuente de inexactitudes. Acierta quien propone que una vaca es más grande que un gato, pero la certeza crece al señalar que una vaca es más grande que un escarabajo. Al aumentar el énfasis en la verdad, crece la inutilidad del enunciado y se hunde su fiabilidad. “Alguien ha matado a alguien”, el genial aforismo de Gila, goza de una veracidad indiscutible. Sin embargo, carece de valor descriptivo, analítico o predictivo. Es demasiado verdad. Arrestando a todos los habitantes de una ciudad, se castigaría al responsable de un crimen cometido en ella.
La gran mentira actual se disfraza de verdad. Se basa en multiplicar los datos –recuerden los debates entre candidatos políticos– de modo que, al deslizar uno solo que sea incorrecto, se hace imposible localizarlo. Es el reino de la casi verdad. Si nos dan un número de teléfono de nueve cifras, donde sólo una es errónea, cómo detectarla y corregirla. El Universo tiene un código de un billón de dígitos, y hay que averiguar en cuál de ellos se deslizó un error. Nuestra interpretación se aproxima a la perfección, pero la eternidad no tiene segundos suficientes para verificarla. Es el mejor argumento contra el infierno de Rouco, el temor a una sola equivocación en un mar de condenas que él considera justas, el límite indefinido entre la verdad y el error.
La verdad es un desahogo, el último recurso. Para ser útil, ha de exponerse. En su variante más arriesgada se llamaba periodismo, ciencia que consistía en equivocarse para decir la verdad. Conectaba con el instinto que nos impulsa a sospechar antes que a creer. Acostumbrados a que nos intoxiquen con demasiadas certezas, el exceso de pruebas nos inspira desconfianza. Todo profesional de la prensa ha vivido con frecuencia el momento en el que su entrevistado detiene, con sus propias manos, la grabadora que registra la conversación. Con aire contrito y cómplice, susurra:
–¿Puedo decirte la verdad?
–Sí, pero no exageres. El trozo de las mentiras nos estaba quedando muy creíble.
Hoy fue 11-M
5 Marzo 2008
La matanza de los trenes de Atocha tuvo lugar el jueves anterior a las elecciones generales, por lo que se hace más adecuado recordar el 11-M hoy, en vez de aguardar al día proclamado por la dictadura del calendario. El primer cumpleaños bisiesto del atentado coincide de nuevo con las jornadas electrizantes que preceden a las urnas. No es un presagio, sino una intensificación del recuerdo de aquella jornada, en que el afeitado empezó con una veintena de muertos y acabó por encima del centenar.
Hoy fue 11-M, una tragedia que nos afectó más de lo que estamos dispuestos a confesar. El estupor no me abandonó mientras se desangraba el jueves, el trabajo como refugio. Mi shock postraumático se prolongó hasta el viernes a medianoche, cuando tuve que huir literalmente de la redacción. En ningún momento había pensado en los muertos. Sí, como lo oyen, no había dedicado ni un minuto de atención a las víctimas. A muchos otros les sucedió lo mismo –nos absorbía la estupidez política en torno a la matanza–, pero no lo reconocerán fácilmente.
Cada uno de nosotros dispone de recetas caseras para afrontar la tensión. La mía es el cine de madrugada. Aquel viernes fui al Ocimax, para encontrarme Bajo el sol de la Toscana con mi amada Diane Lane, la mujer perfecta. Al llegar, vi a un padre con su hijo de unos doce años, que salían de la sesión anterior en otra sala. Allí entendí de repente el 11-M, y eso que llevaba varias páginas escritas al respecto. Se me derrumbó la tragedia encima, pero me niego a exagerar porque no quiero hablar del atentado, sino de ver películas mientras la ciudad duerme o peca. Imaginen mi desolación, cuando hace una semana advertí que en la cartelera faltaba el horario late night en Ocimax. Por fortuna, me tranquiliza Rafael Salas. “Claro que seguimos con las sesiones de madrugada. Nos van muy bien”. Sólo muy esporádicamente recibe uno buenas noticias de un empresario mallorquín. Pase lo que pase en el 11-M de hoy, sé lo que haré mañana a la una de la noche. El resto es rutina.
Nadal acabará con UM
3 Marzo 2008
Tener imitadores es un honor, salvo que triunfen donde uno ha fracasado. James Matas consagró su segundo mandato a acabar con UM por la espalda, y falleció en el intento. Cabe imaginar su frustración, al contemplar desde el exilio cómo su sucedáneo Miquel Nadal –que sólo le aventaja en que llegó a la política con la fortuna ya puesta– dinamita desde dentro al partido un poco nacionalista. Que sea pronto, porque nos fatiga la voz atiplada de un iluso que se cree John Rambo, cuando ha necesitado cuatro décadas para ser concejal de un ayuntamiento que fue presidido durante doce años por Joan Fageda. Eso sí, ejerció de servicial mayordomo de Maria Antònia Munar.
Si lo hemos entendido bien, Nadal quiere ser alcalde, pero sin dar el primer paso. Por la espalda, como su líder natural. Quienes eligen a un presidente así merecen purgar las secuelas, por lo que nos limitaremos a regocijarnos de que el fabuloso plan de robarle clientela al PP haya sido sustituido por la urgencia de extinguirse en sus brazos. Respiraremos aliviados, porque la vida política mallorquina se titula UM y alrededores desde hace un cuarto de siglo. En su inmolación, el hiperconcejal está secundado por la presidenta de Emaya, en la que se inspiró Rajoy para su enternecedora niña.
Nadal se siente la víctima de una conspiración universal, por lo que este artículo peca de redundante. Un familiar del estratega pregona por Barcelona que “es el JFK de Mallorca”. La hipérbole del carisma inventado explica la torpeza de quien se enfurruña y monta una zapatiesta en Cort, cuando el país está absorto en Zapatero contra Rajoy. Claro que UM sólo concurre a las elecciones en el apartado de Varios, y desde aquí bendecimos a quienes confían en que el presidente liquidador de ese partido vote a Sampol. Entusiasmado con un triunfo conservador el próximo domingo, el sucesor de Munar sin nombre propio ya ha redactado su discurso de ruptura con la izquierda. Donde lo grave no es que Aina Calvo del Basural pierda la alcaldía, sino que a nadie le importe demasiado su caída.
