Galicia, 1 - Euskadi, 0
3 Marzo 2009
Los fanáticos de España, Euskadi o Socuéllamos como naciones incontestables y bruñidas se olvidan a menudo de consultar a los habitantes de esas identidades. Embargados por la fidelidad inquebrantable de las religiones, todavía es más frecuente que omitan el trámite de convencer a sus conciudadanos. La impertinencia estadística de las elecciones devuelve bruscamente a los nacionalistas a la realidad. El Papa no sería el mismo si lo votaran sus feligreses, y señores con el exótico linaje López o Montilla acaban por encarnar las esencias de sus territorios.
Todo ello ocurre cuando el nacionalismo era inquebrantable en su esplendor, según los antinacionalistas que siempre lo han exacerbado. Ni el PNV ni María San Gil, así se pronuncia una porción consistente de votantes, cuando el partido gobernante en Euskadi había alcanzado el ápex de su determinación nacional. Pecó del desdén mortífero a los someramente nacionalistas, a quienes sólo se sienten relativamente orgullosos de haber nacido en un sitio y no piensan que ese accidente los esclavice a una ideología geográfica. La democracia es la imposibilidad de que una corriente se haga hegemónica a largo plazo. De hecho, la caducidad es cada vez más corta, pero cuesta convencer a un nacionalista de que el exceso de presión resulta contraproducente para sus objetivos.
Euskadi recupera el estatuto de comunidad autónoma con bombas. Ibarretxe previó el bofetón en las urnas –los políticos desconfían de la fe de sus súbditos–, por lo que hizo campaña con sordina regionalista. Sin embargo, la mayor derrota del imperativo nacional consiste en que los comicios gallegos hayan superado en resonancia a los vascos. En boca de una locutora radiofónica, “también se celebran elecciones en el País Vasco”. El resultado fue Galicia, 1 - Euskadi, 0, pero el nacionalista apóstol Santiago no impidió una derrota de sus huestes, porque Núñez Feijóo se distanció tanto del BNG como de Fraga. Con todo, el nacionalismo más vapuleado en la jornada electoral viste de azulgrana.
