El Govern salva bancos
20 Marzo 2009
La primera cautela que impone Obama al rescatar una entidad financiera en apuros consiste en la destitución de sus gestores. El Govern balear es más generoso. Comprará activos tóxicos a bancos y cajas –los pisos que nadie desea adquirir–, en lugar de descabezar a los responsables de entidades bajo control público que han creado en Mallorca la mayor burbuja de España, que a su vez es la mayor de Europa. Todo ello envuelto de aromas de solidaridad hacia los ciudadanos sin techo. ¿Va a adquirir Antich los miles de automóviles que no venden los concesionarios en apuros, y así sucesivamente?
Dado que el Govern compra con dinero ajeno, las personas que se han quedado sin trabajo –por la torpeza de los gestores de entidades financieras–, pasarán a abonar mediante sus impuestos los sueldos opulentos de esos maharajás. Todo ello, por gentileza de un gabinete semiprogresista. Estamos hablando de los fenómenos de la banca que cada día del año le prestaban cientos de millones de pesetas a Grande y similares. Si desea evaluar la valía profesional de los ejecutivos que Antich quiere salvar, repase las posiciones en el ranking de entidades en apuros de las cajas y bancos comprometidos en la suspensión de pagos de Drac.
Aceptamos el régimen económico mixto, por el que los beneficios son acaparados por unos privilegiados en tanto que las pérdidas se reparten a escote. Sin embargo, suena bizarro que se invite a los ciudadanos a sufragar por partida doble las prebendas de los causantes del desastre. Además, el Govern distorsiona el mercado del suelo y colabora a sostener artificialmente el precio inflado de la vivienda –paga 200.000 euros por cien metros en el segmento más bajo del mercado, en Estados Unidos costarían la mitad–. ¿Cuál es el valor de un artículo que nadie compra, y por qué siempre tienen que pagarlo los mismos? Si en vez de despedir a los ejecutivos financieros públicos que han llevado a Balears a la catástrofe, el Govern desea asociarse con ellos, que no lo haga malgastando el dinero de los ciudadanos.
