Sa Feixina a Michael Jackson
4 Febrero 2010
El movimiento doctrinal llamado memoria histórica no alcanza el rango paródico con la causa general de Garzón contra el franquismo, sino con la excavación general en busca de Lorca, una peripecia necrófila que ha elevado al poeta a la categoría de protagonista de un número de Monty Python. En Mallorca, los símbolos más voluminosos de la connivencia con la dictadura son la catedral de Palma y el monumento al crucero Baleares. Cort ha decidido que el segundo de ellos no será derribado, por respeto a sus valores arquitectónicos. Proceder a su demolición en atención a su inexcusable fealdad obligaría a demoler asimismo el inacabado Palau de Congressos, todavía más detestable.
Aunque milito en la Asociación para la Recuperación del Olvido Histórico, no me sustraigo a los méritos artísticos del monumento salvaguardado, una estética con la que he visto ferozmente comprometidos a los numerosos mamíferos de dos o incluso cuatro patas que lo utilizan como urinario. Sin duda por el recogimiento que aporta, el pétreo mingitorio de sa Feixina es uno de los más concurridos de la isla, y nadie se entregaría a esa actividad esencial en un entorno carente de atractivo.
Al preservar el monumento y eliminar su decoración, Cort ha efectuado un alegato postmoderno. Con leves alteraciones, una misma obra de arte puede exaltar el franquismo o la concordia. Contra los nostálgicos de ambos bandos, vamos a comportarnos como si Franco ya no existiera, porque no vende ni un paquete turístico. La redecoración del monolito de los Caídos debe venir acompañada de su consagración a la memoria histórica de una figura que atraiga a unos millones de visitantes. Dado que nadie se acuerda de Lady Di, la construcción ex patriótica se reconvertirá en el Memorial Michael Jackson, por mucho que Grosske insista en dedicarlo a Fidel Castro y que las asociaciones culturales pretendan que conmemore la victoria del Real Mallorca en la Copa. La advocación se complementará con una leyenda sucinta: “Sa Feixina a Michael Jackson. Prohibido orinar”.
