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El otro libro de Jobs
9 Febrero 2010

Steve Jobs salió al escenario luciendo sus vaqueros raídos y sus deportivas –con esa vestimenta le impidieron la entrada en el lujoso hotel parisino donde Apple celebraba una fiesta–, para presentar su último producto. “Hemos llevado la innovación al límite”, anunció antes de esbozar la denominación que conmocionó de inmediato los mercados bursátiles. “Se llama libro”. Extrajo a continuación un objeto de 25×18 centímetros, que consistía esencialmente en un manojo de hojas de papel cosidas por uno de sus extremos, y envueltas primorosamente en dos láminas de cartón. Centenares de curtidos informáticos se abalanzaron entusiasmados sobre el objeto para zambullirse en su manejo, y tuvieron que ser contenidos por los servicios de seguridad.
Jobs mostró a la cautivada audiencia cómo se abría el libro. Señaló que el papel “no tiene el peligro de las radiaciones electrónicas, cuyos riesgos minimizamos en estudios que compramos carísimos. Nuestros ingenieros han demostrado que el papel posee las propiedades perfectas para impresionar la retina sin dañarla, facilitando el tránsito al cerebro”. Las páginas sucesivas “son accesibles instantáneamente sin necesidad de pulsar ni una tecla, con un simple gesto de los dedos”. Sobre la limpieza de la presentación, remarcó que “no tiene molestos pop-ups ni banners, tampoco gráficos ni vídeos absurdos que sólo distraen la atención sin aportar valor al texto central”.
Tras presentar el ingenioso sistema de archivo, mediante un índice de nombres al final del libro, el crepitar de una ovación llegó al observar que “hemos suprimido los comentarios de mentecatos que completan un texto de Tolstoi, porque se creen más inteligentes que él”. Jobs destacó que su libro “no sólo revolucionará la industria de la comunicación, sino que transformará a las personas”. Leyó unos fragmentos, ante el éxtasis de la multitud cuando pasaba las páginas. Anticipó para el año próximo un producto que revolucionará la relación con la pantalla, y del que sólo adelantó el nombre. “Lo llamaremos televisión”.

  • Introducido en : General
  • Autor :mvalles

5 Comentarios en “El otro libro de Jobs”

. Na Kournikova - 9 Febrero 2010

Y esto… ¿qué c… tienen que ver con la crisis del Pacte?

Para mear y no echar gota. Una pardala con un bote de Cola Cao da para media docena de artículos, pero el desastre de querer sacar adelante un pacto entre la extrema izquierda con el lobby de UM no merece comentarios.

Y eso que Antich es buen chico, pero ¿alguien cree que en la vida privada hubiera pasado de conserje en un hotel de 3 estrellas?

1. A. - 9 Febrero 2010

Kournikova,

Teniendo en cuenta que el sr. Antich estudió derecho y fue técnico del Instituto de Vivienda de Palma, tengo que decir que sí pasó de “conserje de hotel” en su vida privada.

Y particularmente me resulta mucho más sano hacer un poco de broma con los inventos de Apple que seguir atizándonos y martirizándonos. Hay tiempo para todo.

2. Na Kournikova - 10 Febrero 2010

Aurora,

Lo que Antich haya estudiado me tiene sin cuidado. Basta oirle hablar para ver que “sabe vo se se hafe”. También su socio (perdón, ex-socio) Miquel Nadal ha estudiado derecho (y éste creo que incluso ha ejercido) y en una entrevista dijo dos veces “haiga” por haya…

Es cierto que peor está irse de putos con la visa de Cort, pero hoy no hablamos de esto…

Lo que quería decir es que si no pasamos una a unos, al menos hablemos alguna vez de los otros.

3. A. - 11 Febrero 2010

Entre tener problemas gramaticales y ser un ladrón hay bastantes puntos intermedios.

Pese al problema, a veces grave, que tienen algunos con sus habilidades lingüísticas y teniendo en cuenta el panorama parlamentario y judicial balear, no me parece que Antich lo esté haciendo mal.

4. Rafa - 11 Febrero 2010

Exacto, no hay mayor agrupacion de papanatas y comerciales sin sueldo a nivel mundial que los usuarios de Aple, ¡por favor! dejad de decirme lo maravilloso que es un Mac, lo facil, lo bonito, ya lo se, pero prefiero seguir usando mi PC clonico, mi Windows XP, (los papanatas del W7 mencion honorifica) mi telefono Nokia, mi MP3 sin marca, y el Gintonic de Tanqueray. Yo no voy a decirle a nadie lo que tiene que usar (por eso no me gusta comprar en Mercadona).
PD: tampoco le dire al autor de este blog sobre que tiene que escribir.
PD2: a ver si este comentario no me lo censuran como el ultimo

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